Cuando estudias o lees algún libro con un estado de ánimo muy alterado o tensionado, tendrás un muy bajo rendimiento porque los pensamientos provocados por tus emociones tenderán a crear una interferencia con lo que quieres aprender. Es decir, si acabas de tener un conflicto interpersonal, o acabas de vivir una experiencia estresante, definitivamente no es el momento de ponerte a estudiar. Las emociones negativas provocan un estado físico y psicológico de desagrado que hace que se dificulte el trabajo mental, e incluso pueden llegar a provocar malestares físicos dolorosos. En estos casos lo primero que debes hacer es buscar la forma de equilibrar tus emociones.
Una de las mejores maneras de equilibrar tus emociones es cambiando tus pensamientos, y esto se logra por ejemplo saliendo a dar un paseo con alguien agradable, haciendo algún tipo de actividad física (lo que además ayuda a descansar la mente), escuchando música que alegre tu alma, viendo alguna película que te inspire, jugando con una mascota, interactuando con un bebé…, en fin, haciendo cualquier actividad que te ayude a enfocar tus pensamientos en cosas agradables.
Las emociones (tristeza, alegría, bienestar, pesimismo, enojo, esperanza, miedo, derrota, preocupación, etcétera) son provocadas por tus pensamientos. Por lo tanto, cada vez que te sorprendas pensando en algo negativo puedes decirte mentalmente “cancelado, cancelado”, e inmediatamente debes reemplazar ese pensamiento negativo por otro que refiriéndose a lo mismo invierta la emoción provocada. Por ejemplo, imagina que estas pensando en lo siguiente: “Hoy no voy a sacar buena nota en el examen porque no siento que haya aprendido lo suficiente”, el cual te provocará un estado de miedo, inseguridad y tensión; este pensamiento lo puedes cambiar por el siguiente: “Aún cuando no me siento muy preparado voy a enfrentar este examen aplicando todas las estrategias que conozco para responderlo de la manera más eficiente posible, esto es, respondiendo en primer lugar y rápidamente todo aquello de que estoy seguro, lo cual me dará tranquilidad para pensar bien las respuestas de aquellas preguntas de las que no estoy muy seguro…” Las emociones producidas por ambos tipos de pensamientos son muy distintas, y naturalmente enfrentar un examen con optimismo producirá un mejor resultado.
Sé que esto es algo muy sencillo que al parecer no tiene mucha incidencia en tus resultados, pero recuerda que cuando un equipo va perdiendo el partido de su vida, la única manera de cambiar el resultado es cambiando sus emociones de la mano de un muy buen motivador que cambie sus pensamientos. Tu eres dueño de tus pensamientos…¿No crees que debes utilizarlos para ayudarte a alcanzar tus metas?
Espero que esta información te sirva de mucha ayuda; y te invito a que me dejes un comentario sobre este artículo que acabas de leer y me cuentes sobre tú principal problema o preocupación, a la hora de aprender, YO personalmente contestaré sus preguntas y comentarios.
Muchas Gracias,
Claudio Ibarrola
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Acerca de chid27

Ingeniero Civil Industrial con un Gran Interés por las Metodologías de Aprendizaje Eficientes.

Un comentario »

  1. juli dice:

    Muy bueno y muy cierto el tema, esta bonito te hace retroceder y examinarte.

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