Muchas veces somos testigos de la forma en que una tarea sencilla de transforma gradualmente en algo tan complicado de hacer, que no nos sentimos con la energía suficiente para llevarla a cabo. Esto ocurre a causa de la postergación, y lo más complicado de este asunto es que algo fácil de realizar se va convirtiendo poco a poco en algo aparentemente más difícil de llevar a cabo; y esta sensación aumenta a medida que pasa más tiempo.

Todos los días debemos realizar tareas con distintos grados de urgencia, y lo más adecuado es hacer en primer lugar lo más importante desde el punto de vista de los resultados; es decir, lo que generará un mayor beneficio en el corto y largo plazo. Si por ejemplo, cuentas con tres horas para estudiar en un día determinado, y de acuerdo a tu planificación es necesario que hoy repases y ordenes los apuntes de biología por una hora; no debes dejar que una tarea atrasada ocupe las tres horas y te impida llevar a cabo este repaso, porque gracias a estos repasos el estudio de biología será mucho más fácil en el largo plazo. Hasta aquí, todo se ve bien, pero lo que en realidad sucede es que generalmente postergamos una tarea que no tiene tanta importancia hoy, pero en algunos días se transforma en algo importante y desplaza a las tareas verdaderamente importantes que debes cumplir en ese día. Lo peor de esto es que la tarea postergada comienza a ocupar un lugar en tu mente, independientemente de si lo quieres o no; simplemente piensas en ello de manera inconsciente…te preocupa.

Cuando debemos concentrarnos, debemos adentrarnos en un tema por un determinado periodo de tiempo sin que ningún pensamiento recurrente nos lo impida. Y es aquí donde cobra importancia lo anterior, ya que si no planificas de manera adecuada, muy pronto las tareas menos importantes comenzarán a ocupar el tiempo de las tareas beneficiosas, debido a la urgencia provocada por su postergación. Y además, la preocupación generada te impedirá concentrarte de manera óptima, porque el recuerdo de la tarea inconclusa se convertirá en un pensamiento recurrente. Por lo tanto, debes ser muy cuidadoso con la planificación diaria, y debes cuidarte, sobretodo, de la postergación; ya que cualquier factor que afecte tu concentración se traducirá en que seas menos eficiente en el estudio.

Te invito a que me dejes un comentario sobre este artículo que acabas de leer y me cuentes sobre tú principal problema o preocupación, a la hora de aprender, YO personalmente contestaré sus preguntas y comentarios.

Muchas Gracias,

Claudio Ibarrola

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Acerca de chid27

Ingeniero Civil Industrial con un Gran Interés por las Metodologías de Aprendizaje Eficientes.

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